7/12/11

Ideas para el tema de la Restauración en CLM

Las condiciones socioeconómicas de nuestra región favorecieron la existencia de una red de caciques que controlaron las estructuras de poder del turno de partidos establecido a partir de 1875. El elevado índice de analfabetismo de la región (superior al 70% en 1877) favoreció la influencia política y el poder de los grandes propietarios agrícolas, integrantes de unas élites políticas que controlaban la comunidad rural, decidiendo el coto de los 30 distritos electorales de la región. El conde de Romanones, ejerció un gran control en Guadalajara o las familias Ochando y López Chicheri en la provincia de Albacete.
La Restauración supuso la prohibición de las asociaciones obreras. A pesar de lo cual y siguiendo la tendencia del resto de España irían contando con una mayor presencia popular. La corriente anarquista, representada por la FTRE (Federación de Trabajadores de la Región Española), contó con cierta implantación en Ciudad Real, aunque mayor seguimiento tuvo la UGT, que a principios del siglo XX tenía representación en todas las provincias castellano-manchegas menos Cuenca. Fruto de ellas fueron las huelgas desarrolladas en el campo toledano o en la minería de Puertollano.
El debate regionalista llegó, aunque matizado a nuestra comunidad. Desde principios del siglo XX comenzó a crearse la conciencia de unión provincial en un territorio más amplio integrado con Castilla o en torno a la región geográfica de La Mancha. En 1906 se funda en Madrid el Centro Regional Manchego, creando una bandera y un himno. La proliferación de la prensa escrita a principios del siglo XX favoreció también el debate. Así, periódicos como El Defensor de Albacete defendían la opción manchega, mientras El castellano de Toledo hacía lo propio con la castellana. Estos débiles movimientos continuaron hasta la dictadura de Primo. 
(Extraido del Blog de Manuel Mujeriego Vaya Historia! para alumnos de 2º de Bachiller)